lunes, 29 de agosto de 2011

REGLAS DE LA GIMNASIA


La competición
Los hombres compiten en seis aparatos: anillas, salto, paralelas, barra fija, caballo con arcos, y suelo. Las mujeres compiten en cuatro: barras asimétricas, barra de equilibrio, salto, y suelo.
Hay competición individual, por equipos, y de forma separada en cada aparato. Cada gimnasta en la competición individual y por equipos tiene una sola actuación en cada aparato, salvo las mujeres en el salto que realizan dos, tomándose como resultado la media de ambos.
Los gimnastas determinan el contenido del ejercicio, pero siempre teniendo en cuenta los tipos y dificultades de las técnicas que han de realizar.

Los jueces
Intervienen dos grupos de jueces. Uno de ellos, formado por dos jueces, califica la dificultad hasta un máximo de 10. El otro, compuesto por seis jueces, califica la ejecución técnica, deduciendo puntos a partir de la nota dada por los jueces de dificultad en función de las imperfecciones cometidas por el gimnasta. Se deduce 0,1 puntos por pequeños errores, 0,2 a 0,3 por errores medios, 0,4 por grandes fallos, y 0,5 en caso de caída.
A diferencia de los jueces de dificultad, los de ejecución dan su nota de forma independiente. Se descartan la mayor y la menor, y se hace la media de las otras cuatro para obtener la nota final.

La puntuación
En la competición individual y por equipos se suman las puntuaciones logradas en cada aparato para determinar el resultado total. En la prueba individual los hombres pueden llegar hasta los 60 puntos y las mujeres hasta 40. Por equipos cuentan las cuatro mejores notas por lo que el máximo es de 240 y 160 respectivamente.

Rondas y finales
En la final individual compiten los 36 mejores gimnastas con un máximo de tres por nación. En la final de equipos actúan seis, y aunque cada equipo está formado por seis gimnastas sólo intervienen cinco en cada aparato. A las finales de cada aparato llegan los ocho mejores.

Suelo
Se desarrolla en un área cuadrada de 12 metros de lado con un borde de seguridad de 1 metro. Su superficie es elástica para favorecer los despegues y los aterrizajes suaves.
Salto masculino
 El caballo mide 1,6 metros de largo por 35 cm. de ancho y tiene una altura de 1,35 m. está colocado en paralelo a la pista de carrera. Esta mide 1 metro de ancho por un máximo de 25 de largo.
Salto femenino
El caballo es un poco más corto y está a menos altura, 1,25 m. Está colocado de forma perpendicular a la carrera.
Barra fija
Está fabricada de acero pulido y está colocada a 2,55 metros de altura. Mide 2,5 m. de largo con un diámetro de 28 mm.
Paralelas
 Son dos barras de madera que descansan en soportes a 1,75 metros del suelo.
Caballo con arcos
Tiene 1,05 m. de altura y 1,6 m. de longitud. En su parte superior tiene dos asideros separados por 40-45 cm.
Anillas
Son dos aros de madera suspendidos del techo por cables y correas, colgando a 2,55 m. sobre el suelo.
Barras asimétricas
Son dos barras colocadas en paralelo pero a distinta altura, una está a 1,65 m. y la otra a 2,45 m. del suelo.
Barra de equilibrio
Mide 5 metros de largo por 10 cm. de ancho, colocada a 1,25 m. del suelo. Las gimanstas están obligadas a usar toda la longitud de la barra durante el ejercicio.

Otras reglas
  • Para prevenir accidentes un ayudante puede permanecer junto al aparato, pero el gimnasta es penalizado con 0,4 puntos si necesita de su ayuda.
  • Un entrenador puede ayudar al gimnasta para colocarse en la posición de inicio en barra fija y anillas.
  • Los gimnastas pueden usar vendajes y agarres de cuero.
  • Los entrenadores no pueden hablar con los gimnastas mientras están actuando en un aparato.
  • Los gimnastas no pueden abandonar el recinto durante la competición sin permiso.
  • Se castigan los comportamientos antideportivos.
  • No se puede repetir un ejercicio salvo que un primer intento se interrumpa por causas ajenas al gimnasta.
  • Al finalizar el ejercicio en un aparato hay que permanecer quieto en pie con las piernas juntas.





martes, 16 de agosto de 2011






ORIGEN E HISTORIA DE LA GIMNASIA


La gimnasia arrastra una larga historia, marcada por hechos gloriosos. Encontramos vestigios de este deporte en Grecia, donde ya figuraba entre las disciplinas de los Juegos de la Antigüedad.
En aquella época, Roma, Persia, India y China practicaban deportes similares, con el objetivo principal de preparar a los jóvenes para combatir. La palabra en sí proviene del término griego gymnos, que significa “desnudo”.
Cuando la gimnasia hizo su aparición en la Grecia Antigua, hace más de 2000 años, el gimnasio era el hogar de cualquier actividad cultural. Los hombres se reunían no sólo para practicar una actividad deportiva, sino también para consagrarse al arte, la música y la filosofía. Para los griegos, la práctica conjunta la actividad física e intelectual era la clave de la armonía entre el cuerpo y el espíritu.
El término “gimnasia artística” data de principios del siglo XIX, ya que era necesario diferenciar la gimnasia de ocio y la que practicaban entonces los militares. A pesar de que esta disciplina estaba todavía considerada como una excentricidad, la Europa de 1880 comenzaba a asistir, cada vez más frecuentemente, a las competiciones organizadas en el seno de las escuelas, clubes de atletismo y asociaciones comunitarias. Y fue en 1896, fecha de la resurrección del Movimiento olímpico en Atenas, cuando la gimnasia hizo su gran reaparición en escena.
La gimnasia ha estado presente en todos los Juegos Olímpicos. Es una mezcla perfecta entre deporte y estética, gracia, fuerza y agilidad, destacando entre los deportes que mejor simbolizan los Juegos.
Los gimnastas han “regalado” al público las puestas en escena más asombrosas que se han visto en los últimos 25 años de los Juegos Olímpicos.
Sin embargo, los primeros Juegos Olímpicos incluían disciplinas que podríamos calificar difícilmente como “artísticas”; es así como la escalada y la acrobacia, por sólo citar algunas, fueron las primeras sacrificadas de las adaptaciones que se iban a suceder. En 1924, se establecieron las bases del programa olímpico, fecha en la que se asistía a la aparición de competiciones masculinas con aparatos, individuales y por equipos, mientras que las mujeres tendrían que esperar hasta 1928 para poder participar en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam.
A partir de 1952, la estrella de la Unión Soviética brilló en el firmamento de la élite después de haberse elevado progresivamente tras la creación, en 1883, de la Federación rusa de gimnasia con el impulso de un grupo de reformistas sociales entre los que se encontraba un tal Anton Chekhov.